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Justus Frantz

28 agosto 2010 Comentar Comparte esta noticia

* Ismael Rodriguez

Monte León, en la prolongación de la carretera que lleva a Montaña La Data (a la derecha subiendo en el cruce a Palmitos Park), siempre lo había relacionado con el bunker que allí tuvo el conocido traficante de armas y hombre de negocios Adnan Khashoggi.

Hace veinte años me invitaron, y me preguntaba por qué esa invitación, a una velada nocturna en la finca que tiene el músico Justus Franz en Monte León. No tenía ninguna relación ni con el músico ni con gente de su entorno, por lo que no entendía la razón de esa invitación.

En esa cena en Monte León me encontré con melómanos e importantes personalidades, de las que menciono algunas por distintas razones: desde el propio pianista y director de orquestas Justus Franz; el ex Canciller de Alemania Occidental, Helmut Schmidt; el entonces ex Presidente del Gobierno de Canarias (repitió después) y líder regional del PSOE, Jerónimo Saavedra; el IX Conde de la Vega Grande y Guadalupe, Alejandro del Castillo y Bravo de Laguna, y su esposa, María del Carmen Benítez de Lugo y Massieu; y así muchas personas más.

“Perdido” entre tanta gente, sentí curiosidad por todo lo que se movía al mi alrededor en esa cena, tipo buffet, donde todos por igual teníamos que hacer cola para servirnos lo que queríamos comer y no hubo diferencias de ningún tipo. De hecho, coincidimos en la cola y nos presentamos María del Carmen Benítez de Lugo y Massieu y yo.

Helmut Schimidt nos deleitó con un concierto de piano, demostrando ser un consumado intérprete de dicho instrumento, nos instruyó hablándonos de la reciente caída del Muro de Berlín (acontecimiento sucedido escasamente un año antes) sirviéndonos de intérprete el políglota Jerónimo Saavedra y me fui de allí con uno de sus libros que me regaló y dedicó.

Hacía unos años que intentaba hablar personalmente con el Conde de la Vega Grande y Guadalupe para plantearle un problema legal que estaban teniendo muchos vecinos de Arguineguín con sus propiedades, como consecuencia de las actuaciones de sus primos (nacidos de su tía Susana del Castillo y del Castillo) Juan, Manuel, María del Rosario y Susana, tras la venta que les hizo su tía común Mª Candelaria del Castillo y del Castillo el día 1 de mayo 1966, por una peseta, de la finca 1402 (de Arguineguín), previamente segregada de la finca 476 de Mogán (Registro Propiedad de Guía). Mi interés venía motivado por los pleitos que se estaban produciendo como consecuencia de esa compraventa, cuando el testamento (del que tengo copia) efectuado en el su bisabuelo Fernando del Castillo y Westerling, a principios del siglo XX, prohibía expresamente a su Mª Candelaria del Castillo y del Castillo vender la sexta parte de la herencia que había recibido directamente de su abuelo, prohibición que incumplió el día 1 de mayo de 1966 con la venta comentada y que tantos problemas judiciales ha ocasionado posteriormente. Cuando comenté todo esta información al IX Conde de la Vega Grande y Guadalupe se sorprendió, me hizo una propuesta que luego no se ejecutó porque a pesar de invitarme a que le visitara, siempre encontré filtros y problemas en las personas que trabajaban para él y desistí de hacerlo.

Jerónimo Saavedra (pienso que fue quien auspició mi presencia en esa cena) me sacó el compromiso de encabezar la candidatura del PSOE en las elecciones del año 1991 en el municipio de Mogán. Acepté pese a haber estado sopesando esa invitación que previamente me había hecho Carmelo Artiles Bolaños, en aquella época Presidente del Cabildo de Gran Canaria y Secretario Insular del PSOE.

De forma indirecta, el maestro Justus Frantz tuvo la “culpa” de todas estas anécdotas (cada una de ellas tiene su propia historia posterior).

En estos últimos veinte años, la Finca de Justus Frantz en Monte León ha sido un foco de referencia de importantes acontecimientos culturales y sociales. Después de aquel primer encuentro solo acudí en algunas ocasiones para asuntos relacionados con mi profesión de abogado.

El pasado viernes fui invitado, dentro de la Finca Festival “Frantz & Friends 2010” a un concierto de piano en el jardín de es finca. Realmente en entorno de frondosa vegetación, pocas luces e indirectas solo en la zona y debajo del toldo que sirve de techo donde estaba colocado el excelente piano de cola con el que nos deleitó el maestro Frantz a los aproximadamente ciento cincuenta asistimos a ese concierto. La mayoría de las sillas en las que nos sentamos estaban colocadas en el escenario natural en forma de bancadas ascendentes dentro de ese amplio jardín, sólo iluminadas con unas cortas y anchas velas blancas colocadas estratégicamente en el suelo que daba un toque mágico al conjunto.

En ese escenario y con ese ambiente, Justus Frantz nos hizo volar durante dos horas, ensimismados y con un único descanso que nos sirvió para digerir tanta calidad musical, con las hermosas interpretaciones de Sonatas de Mozart en la primera parte y de Etudes y Nocturnos de Chopin tras el descanso, que convirtieron en memorable e inolvidable la noche vivida.

Cerca de las doce de la noche, en otra parte del jardín de esa finca, pudimos cenar tipo buffet todos los asistentes, entre los que se encontraban personas de muy conocidas del mundo de la cultura, de la economía, de la política, de la sociedad y personas anónimas pero sensibles con este “gordo de la lotería” que nos ofrece el Festival “Frantz & Friends” cada día hasta el próximo día 5 de septiembre, a unos precios por debajo de lo que costaron las entradas a los recientes concierto ofrecidos por Alejandro Fernández o Alejandro Sanz en nuestra capital. Por si alguien piensa que estos conciertos son elitistas, informar que el acceso a los mismos es para todo el mundo, las entradas no son tan caras como las mencionadas anteriormente (los estudiantes pagan quince euros) y el único problema es que el aforo es limitado, por el reducido espacio, que es un paraíso natural.

En esa cena, veinte años después, me tocó hacer cola para buscar la comida y sentarme a comer en la misma y larga mesa con una amplia representación de hijos, sobrinos y nietos de IX Conde de la Vega Grande y Guadalupe. A la cola de la comida acudimos juntos. Fue un final de velada muy ameno que se alargó hasta la madrugada del sábado y en la que hablamos de muchas cosas que suceden en el sur de la isla (del que esa familia tiene un protagonismo innegable). No hice mención alguna a todo lo que viví veinte años antes con sus progenitores.

¡¡¡ Gracias, maestro Justus Frantz, por la labor de mecenas cultural, impagable, que estás haciendo por esta isla y por regalarnos estas horas de tu arte y de todos los excelentes artistas que nos traes a la Finca Festival “Frantz & Friends 2010” !!!.

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